Exdirector General Richard Kim acusado por apostar $3,8 millones de fondos de inversionistas
El exdirector general de Zero Edge Corporation, Richard Kim, enfrenta cargos graves tras presuntamente haber desperdiciado millones de dólares en fondos de inversión que estaban destinados a impulsar un sitio de casino con bitcoin.
El pasado 13 de agosto, funcionarios federales informaron que Kim fue acusado de defraudar a los inversionistas de Zero Edge mediante declaraciones engañosas sobre el destino de su dinero, utilizándolo después para financiar su adicción al juego.

Engañando a inversionistas y ocultando pérdidas
De acuerdo con el fiscal estadounidense Jay Clayton, Richard Kim mintió a los inversionistas asegurando que desarrollaría un casino en línea basado en blockchain.
Sin embargo, en lugar de destinar el dinero al proyecto prometido, lo malgastó en apuestas.
Clayton advirtió sobre los riesgos que enfrentan los líderes que traicionan la confianza de sus inversionistas, señalando que este tipo de conductas pueden dañar la reputación del mercado de capital de riesgo en Estados Unidos.
Cuando Kim fue detenido, habría confesado al FBI que “sabía desde el principio que lo que hacía estaba mal” y que sus actos eran “totalmente injustificables”.
El informe policial indica que Kim desvió cerca de 3,8 millones de dólares tras una exitosa ronda de financiamiento de 4,3 millones de dólares en 2024. El Departamento de Justicia lo acusa de fraude de valores y fraude electrónico.
Estos cargos se suman a los presentados por la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) hace apenas tres meses, cuando ya había sido señalado por robo.
Enfrentando décadas en prisión
Además, Kim envió un correo electrónico a los inversionistas informando que había desviado 3,67 millones de dólares del balance de la empresa, justificando las pérdidas como “resultados negativos de operaciones apalancadas con fondos de la ronda inicial de financiamiento”.
Reconoció abiertamente que la empresa estaba al borde de la quiebra.
No obstante, siguió ocultando sus actos, aunque a algunos clientes les admitió haber “perdido” ciertos fondos.
Posteriormente, intentó justificar la desaparición del dinero alegando que se debía a una supuesta “estrategia de gestión de tesorería” y no a su adicción al juego.
Actualmente, Kim enfrenta un cargo por fraude electrónico y otro por fraude de valores. Cada uno de ellos conlleva una pena potencial de hasta 20 años de prisión.